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18.05.2024 / Noticias

Cómo funciona un ataque DDoS y cómo protegerse

Cómo funciona un ataque DDoS y cómo protegerse

El mundo digital de hoy está más conectado que nunca, y con esa interconexión viene la vulnerabilidad a ciertos tipos de ataques cibernéticos. Uno de los más perniciosos y disruptivos es el ataque de denegación de servicio distribuido, conocido como DDoS. Este tipo de ataque puede paralizar sitios web, servicios en línea y redes enteras, causando daños significativos tanto a nivel operativo como reputacional.

 

¿Qué es un ataque DDoS?

 

Un ataque DDoS (Distributed Denial of Service, por sus siglas en inglés) es un tipo de asalto cibernético diseñado para interrumpir el normal funcionamiento de un servidor, servicio o red, sobrecargándolo con un gran volumen de tráfico de datos. Este tipo de ataque es ejecutado por múltiples sistemas comprometidos que pueden incluir computadoras, dispositivos móviles y otros dispositivos conectados a la red, formando lo que se conoce como una botnet.

 

¿Cómo funciona un ataque DDoS?

 

Los ataques DDoS funcionan al aprovechar la capacidad limitada de los recursos de red de un sistema objetivo. Esto puede incluir el ancho de banda, la capacidad de procesamiento del servidor, y la memoria. Al sobrecargar estos recursos con una avalancha de tráfico malicioso, el sistema objetivo se vuelve incapaz de manejar las solicitudes legítimas, resultando en una denegación de servicio para los usuarios normales.

 

¿Cómo funciona un ataque DDoS?

 

Los atacantes generalmente utilizan una red de máquinas infectadas con malware, conocidas como botnets, para llevar a cabo un ataque DDoS. Estas máquinas actúan como un ejército de zombis, cada una enviando solicitudes al servidor objetivo, sobrecargándolo hasta que no puede responder a tráfico legítimo.

 

Elementos clave de un ataque DDoS (denegación de servicio distribuido):

 

–    Botnets: Una botnet es una red de dispositivos infectados con malware que son controlados de manera remota por un atacante. Estos dispositivos son conocidos como «bots» o «zombies» y pueden ser computadoras personales, servidores, cámaras de seguridad, routers, y otros dispositivos conectados a Internet. Los atacantes utilizan estas botnets para generar y dirigir un volumen masivo de tráfico hacia el objetivo.

–    Control remoto: Los atacantes controlan la botnet utilizando servidores de comando y control (C2 o C&C). A través de estos servidores, los atacantes pueden enviar instrucciones a los bots para iniciar el ataque, cambiar los métodos de ataque, y dirigir el tráfico hacia diferentes objetivos.

–    Vectores de ataque: Los ataques DDoS pueden emplear diversos vectores o métodos para inundar el objetivo. Estos pueden incluir ataques de capa de red (por ejemplo, inundaciones SYN, inundaciones ICMP), ataques de capa de transporte (por ejemplo, inundaciones UDP), y ataques de capa de aplicación (por ejemplo, inundaciones HTTP). Cada tipo de ataque explota diferentes vulnerabilidades en los protocolos y la infraestructura de red del objetivo.

 

Diferencias entre DoS y DDoS:

 

–    Ataque DoS (Denial of Service): En un ataque de denegación de servicio, el ataque proviene de una sola fuente. Un solo dispositivo o una sola conexión intenta sobrecargar el sistema objetivo. Aunque los ataques DoS pueden ser disruptivos, suelen ser más fáciles de mitigar debido a que la fuente del ataque es singular y puede ser bloqueada.

–    Ataque DDoS (Distributed Denial of Service): A diferencia de los ataques DoS, los ataques DDoS provienen de múltiples fuentes, lo que los hace significativamente más difíciles de detener. Los múltiples puntos de origen del tráfico malicioso no solo aumentan el volumen del ataque, sino que también complican la identificación y bloqueo de las fuentes individuales.

 

Tipos comunes de ataques DDoS:

 

–    Inundaciones de volumen (Volumetric Attacks): Estos ataques intentan consumir todo el ancho de banda disponible entre el objetivo y el resto de Internet. Su objetivo es saturar el canal de comunicación, impidiendo el tráfico legítimo.

–    Ataques de protocolo (Protocol Attacks): Estos ataques consumen los recursos del servidor o los dispositivos de red al explotar las debilidades en los protocolos de comunicación. Atacan la capa de red y la capa de transporte, agotando la capacidad de procesamiento del objetivo.

–    Ataques a la capa de Aplicación (Application Layer Attacks): Estos ataques tienen como objetivo las aplicaciones y servicios web, enviando solicitudes aparentemente legítimas pero en grandes volúmenes. EjeAtacan la capa de aplicación , agotando los recursos del servidor al simular tráfico de usuario real.

 

¿Por qué son difíciles de detener los ataques DDoS?

 

–    Múltiples puntos de origen: Dado que los ataques DDoS provienen de múltiples sistemas distribuidos globalmente, es difícil distinguir entre tráfico legítimo y malicioso. Los atacantes pueden utilizar dispositivos ubicados en diferentes partes del mundo, lo que complica la identificación y bloqueo de las fuentes del ataque.

–    Amplificación y reflejo: Algunos ataques DDoS utilizan técnicas de amplificación y reflejo, donde se envían pequeñas solicitudes a servidores abiertos que responden con grandes volúmenes de datos hacia el objetivo. Esto aumenta significativamente el impacto del ataque y hace más difícil rastrear la fuente original del tráfico malicioso.

–    Tecnología de evasión: Los atacantes pueden utilizar técnicas de evasión para evitar ser detectados por las defensas tradicionales. Esto puede incluir el uso de tráfico cifrado, cambio frecuente de vectores de ataque, y la explotación de nuevas vulnerabilidades en los sistemas de seguridad.

 

 

denegación de servicio distribuido

 

 

¿Cuáles son las consecuencias de un ataque DDoS?

 

Las consecuencias de un ataque DDoS pueden ser devastadoras, afectando a organizaciones de todas las industrias y tamaños. Estos ataques no solo interrumpen el servicio, sino que también tienen un impacto financiero, operativo y reputacional significativo.

 

Consecuencias principales de un ataque DDoS:

 

–    Pérdida de ventas: Para negocios en línea, un ataque DDoS puede tener un impacto inmediato y severo en las ventas. Si un sitio web de comercio electrónico o un servicio de transacciones financieras se vuelve inaccesible debido a un ataque, los clientes no pueden realizar compras o transacciones. Esta interrupción puede resultar en pérdidas de ingresos significativas, especialmente durante períodos de alta demanda como temporadas de vacaciones o promociones especiales. Además, los clientes frustrados pueden optar por buscar alternativas en la competencia, lo que resulta en una pérdida de clientes a largo plazo.

 

–    Interrupción de servicios críticos: En sectores críticos como la banca, la salud y la infraestructura crítica, la interrupción de servicios puede tener consecuencias graves y de gran alcance. Por ejemplo:

    1. Banca: La interrupción de servicios bancarios puede impedir que los clientes accedan a sus cuentas, realicen transferencias de dinero o paguen facturas, lo que puede llevar a una pérdida de confianza en la institución financiera.
    2. Salud: Los hospitales y clínicas dependen de sistemas en línea para gestionar registros médicos, programar citas y coordinar la atención al paciente. Un ataque DDoS puede interrumpir estos servicios, poniendo en riesgo la salud y el bienestar de los pacientes.
    3. Infraestructura crítica: Los servicios esenciales como el suministro de agua, electricidad y telecomunicaciones pueden verse comprometidos, afectando la vida cotidiana y la seguridad de las personas.

 

–    Daño a la reputación: La incapacidad para mantener los servicios en línea durante un ataque DDoS puede causar un daño significativo a la reputación de una empresa. Los clientes esperan que los servicios en línea sean fiables y estén disponibles en todo momento. La interrupción del servicio puede llevar a una percepción negativa de la empresa, disminuyendo la confianza del cliente y afectando la lealtad a largo plazo. Además, la cobertura mediática negativa y los comentarios en redes sociales pueden amplificar el impacto reputacional, afectando no solo a los clientes actuales, sino también a los potenciales.

 

–    Costos de mitigación: Las empresas pueden incurrir en altos costos asociados con la mitigación de un ataque DDoS y la restauración de los servicios. Estos costos pueden incluir:

    1. Recuperación técnica: Gastos relacionados con la reparación de sistemas afectados, la implementación de medidas de seguridad adicionales y la contratación de expertos en ciberseguridad.
    2. Multas y sanciones: En algunos casos, las empresas pueden enfrentar multas por incumplimiento de regulaciones de seguridad de datos y privacidad si un ataque DDoS resulta en una violación de datos o en la incapacidad de cumplir con los estándares de servicio.
    3. Pérdida de productividad: El tiempo y los recursos necesarios para responder a un ataque pueden desviar la atención de actividades comerciales normales, reduciendo la productividad y aumentando los costos operativos.

 

–    Cortina de humo para otros ataques: Los ataques DDoS a menudo se utilizan como una distracción para encubrir otros tipos de ataques cibernéticos más insidiosos. Mientras la atención y los recursos de la empresa están centrados en mitigar el ataque DDoS, los atacantes pueden aprovechar la distracción para llevar a cabo otras actividades maliciosas, como:

    1. Robo de datos: Durante el caos de un ataque DDoS, los atacantes pueden intentar acceder a datos sensibles, como información de clientes, datos financieros o propiedad intelectual.
    2. Instalación de malware: Los atacantes pueden utilizar la oportunidad para instalar malware en los sistemas comprometidos, lo que puede llevar a futuras intrusiones, robo de información o secuestro de datos mediante ransomware.
    3. Acceso no autorizado: Los atacantes pueden intentar obtener acceso no autorizado a sistemas críticos, lo que puede resultar en una escalada de privilegios y un mayor control sobre la infraestructura de la empresa.

 

Ejemplos notables de ataques DDoS:

 

–    Ataque a Dyn (2016): Este ataque afectó a uno de los principales proveedores de servicios DNS, provocando interrupciones en sitios web y servicios importantes como Twitter, Netflix, y Reddit. El ataque utilizó una botnet formada por dispositivos IoT comprometidos, conocida como Mirai.

–    Ataque a GitHub (2018): GitHub, una plataforma de desarrollo de software, sufrió uno de los ataques DDoS más grandes registrados, con un tráfico pico de 1.35 Tbps. El ataque utilizó un vector de amplificación Memcached, aprovechando servidores Memcached expuestos para amplificar el tráfico.

–    Ataque a AWS (2020): Amazon Web Services (AWS) fue objeto de un ataque DDoS masivo que alcanzó los 2.3 Tbps, utilizando un vector de amplificación CLDAP (Connection-less Lightweight Directory Access Protocol). A pesar del tamaño del ataque, AWS pudo mitigar el impacto sin interrupciones significativas para los usuarios.

 

Los ataques DDoS representan una amenaza significativa en el panorama de la ciberseguridad. Comprender su funcionamiento, las tácticas utilizadas por los atacantes, y las diferencias entre ataques DoS y DDoS es esencial para desarrollar estrategias efectivas de mitigación. A medida que la tecnología avanza, también lo hacen las técnicas de los atacantes, por lo que es crucial mantenerse actualizado y preparado para defenderse contra estas amenazas.

 

¿Cómo protegerse de un ataque DDoS?

 

La protección contra ataques DDoS (Distributed Denial of Service) requiere una estrategia multifacética que combine hardware, software y prácticas de seguridad proactivas. Dada la naturaleza diversa y en constante evolución de estos ataques, las organizaciones deben implementar varias capas de defensa para reducir el riesgo y mitigar el impacto de un ataque DDoS.

 

Estrategias y medidas de protección contra ataques DDoS:

 

–    Infraestructura robusta:

    1. Capacidad de ancho de banda suficiente: Asegurarse de que la infraestructura de red tenga un ancho de banda suficiente puede ayudar a absorber el tráfico generado por un ataque DDoS. Esto puede incluir la compra de ancho de banda adicional para manejar picos de tráfico inesperados.
    2. Servidores redundantes: Implementar servidores redundantes en múltiples ubicaciones geográficas puede ayudar a distribuir la carga del tráfico y reducir el riesgo de una interrupción completa. Si un servidor se ve afectado, el tráfico puede redirigirse a otros servidores que aún están en funcionamiento.
    3. Equilibrio de carga: Utilizar equilibradores de carga (load balancers) para distribuir el tráfico de red de manera equitativa entre varios servidores. Esto evita que un solo servidor se sobrecargue y se vuelva inaccesible.

 

–    Servicios de mitigación de DDoS:

    1. Servicios especializados: Empresas como Cloudflare, Akamai y Arbor Networks ofrecen soluciones avanzadas de mitigación de DDoS que pueden detectar y mitigar ataques en tiempo real. Estos servicios utilizan una variedad de técnicas para identificar y bloquear tráfico malicioso antes de que llegue al servidor objetivo.
    2. Tasa de limitación (Rate Limiting): Implementar límites en la cantidad de solicitudes que un usuario o una dirección IP puede hacer en un período determinado de tiempo. Esto ayuda a prevenir que una única fuente inunde el servidor con solicitudes excesivas.
    3. Firewalls Web y sistemas de detección de intrusiones (IDS): Utilizar firewalls web y sistemas de detección de intrusiones para monitorear y filtrar el tráfico entrante. Estas herramientas pueden identificar patrones de tráfico sospechosos y bloquear ataques en tiempo real.

 

–    Red de entrega de contenido (CDN):

    1. Distribución de tráfico: Las CDN como Cloudflare, Akamai y Amazon CloudFront distribuyen el tráfico a través de una red global de servidores. Esto ayuda a dispersar el tráfico de un ataque DDoS, reduciendo la carga en el servidor principal y minimizando el impacto del ataque.
    2. Puntos de presencia múltiples (PoPs): Al tener múltiples puntos de presencia en diferentes ubicaciones, las CDN pueden absorber y distribuir el tráfico de ataque, mitigando su impacto en cualquier punto específico.

 

–    Plan de respuesta a incidentes:

    1. Procedimientos claros: Desarrollar un plan de respuesta a incidentes que incluya procedimientos detallados para la detección, comunicación y resolución de ataques DDoS. Esto debe incluir roles y responsabilidades claras para el personal involucrado.
    2. Coordinación con proveedores de servicios de internet (ISP): Establecer relaciones con los ISP y coordinar con ellos durante un ataque para implementar medidas de mitigación adicionales.
    3. Equipos de respuesta a incidentes de seguridad informática (CSIRT): Colaborar con equipos especializados en respuesta a incidentes para manejar el ataque de manera efectiva y minimizar el daño.

 

–    Educación y concienciación:

    1. Capacitación del personal: Capacitar al personal sobre las mejores prácticas de seguridad cibernética y cómo reconocer los signos de un ataque DDoS. Esto puede incluir la formación en la detección temprana de ataques y la respuesta adecuada.
    2. Simulaciones de ataques: Realizar simulaciones de ataques DDoS para preparar al equipo y asegurar que todos sepan cómo responder en caso de un ataque real.
    3. Políticas de seguridad: Implementar y hacer cumplir políticas de seguridad rigurosas, incluyendo la gestión de parches, la configuración segura de sistemas y la protección contra malware.

 

Herramientas y tecnologías adicionales:

  1. Firewalls de próxima generación (NGFW): Los NGFW combinan capacidades de firewall tradicionales con funcionalidades avanzadas de inspección de tráfico y prevención de intrusiones. Estos dispositivos pueden identificar y bloquear patrones de tráfico asociados con ataques DDoS.
  2. Sistemas de prevención de intrusiones (IPS): Los IPS monitorean continuamente el tráfico de red en busca de actividad sospechosa. Cuando se detecta un posible ataque DDoS, el IPS puede bloquear automáticamente el tráfico malicioso.
  3. Análisis y monitoreo de tráfico: Utilizar herramientas de monitoreo de red y análisis de tráfico para identificar patrones inusuales que puedan indicar un ataque DDoS. Estas herramientas pueden alertar al personal de TI en tiempo real, permitiendo una respuesta rápida.
  4. Protección basada en la nube: Las soluciones de protección DDoS basadas en la nube pueden escalar para manejar grandes volúmenes de tráfico. Estas soluciones filtran el tráfico malicioso en la nube antes de que llegue a la infraestructura de la empresa.

 

Protegerse contra los ataques DDoS requiere una estrategia integral que combine infraestructura robusta, servicios especializados de mitigación, redes de entrega de contenido, planes de respuesta a incidentes bien definidos y educación constante del personal. Al implementar múltiples capas de defensa y estar preparados para responder de manera efectiva, las organizaciones pueden minimizar el impacto de los ataques DDoS y mantener la continuidad de sus servicios. Mantenerse actualizado con las últimas tecnologías y tácticas de defensa es crucial para enfrentar las amenazas en constante evolución del panorama cibernético.

 

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