“La transformación digital y el uso de los datos personales constituyen dos de los grandes retos que tiene nuestra sociedad”. Con estas palabras, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo Moreno, inauguró el pasado día 28 de enero el foro Privacidad, Innovación y Sosteniblidad, que bajo el título Por un Pacto Digital para la protección de las personas, sirvió a la Agencia Española de Protección de Datos (Aepd) para celebrar el día internacional sobre esta materia y la estrategia con la que busca darle un nuevo impulso.

No en vano, como señaló en el mismo foro Itziar de Lecuona, de la Cátedra Unesco de Bioética de la Universidad de Barcelona, “el uso de tecnologías emergentes, Big Data, IA y biometría están para ayudarnos a tomar decisiones, pero plantean retos a todos los operadores” y esto requiere de “un modelo adecuado de gobernanza en el que los usuarios estén en el centro”.

Las personas, en el centro

En definitiva, lo que pretende la Aepd es compatibilizar el derecho fundamental a la protección de datos con la innovación, la ética y la competitividad empresarial, tal y como recoge en su propia información detallada. El fin último es facilitar el acceso de todas las personas a los datos que se recaban de ellas, ponerlas en el eje de la gestión. Pero esto pasa por un cambio de paradigma, pues ni la privacidad ni la propiedad de los datos deben entenderse solamente desde la perspectiva individual, “sino además como algo de gran significación política, social y democrática”, como señaló el ministro Campo.

Este avance significativo conlleva además la protección de colectivos especialmente vulnerables, como las víctimas de delitos, o la protección frente a la violencia sexual, especialmente en el caso de las mujeres, y requiere que la innovación y la Inteligencia Artificial tengan en cuenta “la ética y la privacidad en su concepción para evitar sesgos discriminatorios”, según destacó la directora de la AEPD, Mar España Martí.

Fundamental para la Administración y las empresas

Por todo ello, buena parte de este pacto va dirigido a los medios de comunicación, para evitar difundir contenidos potencialmente dañinos. Pero también al resto de empresas y entidades, que deben cuidar los datos personales como un activo fundamental, además de fomentar las condiciones para crear una verdadera cultura de la privacidad.

Procesia, que tiene esta política en su núcleo fundacional y operativo, lleva un lustro ayudando a la Administración Pública y a diferentes empresas a avanzar en la protección de datos y no cesa de innovar para desarrollar nuevas estrategias, adaptadas a la cambiante normativa, para ofrecer los mejores servicios.

Ahora la compañía española está en vías para adherirse al nuevo Pacto Digital de la Aepd y sigue innovando con sus expertos en tecnología y jurisprudencia digital con el fin de avanzar en la construcción de una ética digital adaptada a los tiempos.