21.02.2025 / Noticias
Esto es lo que debes hacer si se filtran tus datos por un ciberataque a una compañía de la que eres cliente
Una filtración de datos personales puede tener un impacto devastador tanto a nivel personal como financiero para las víctimas. Según información obtenida de la OCU, los ciberdelincuentes que obtienen acceso a esta información filtrada pueden emplearla de diversas maneras para causar daño, por lo que los riesgos son múltiples y variados:
Fraude bancario y pérdidas económicas
Uno de los principales riesgos de una filtración de datos es el fraude bancario. Cuando los datos filtrados incluyen información sensible como nombres completos, direcciones, números de identificación, o datos bancarios (por ejemplo, números de cuenta, tarjetas de crédito, claves de acceso), los delincuentes pueden usarlos para realizar transacciones fraudulentas. En el peor de los casos en una filtración de datos, los atacantes pueden abrir cuentas bancarias a nombre de la víctima, solicitar préstamos fraudulentos o realizar transferencias no autorizadas.
Este tipo de actividad puede generar pérdidas económicas directas y, en algunos casos, dejar a la víctima con deudas que no ha contraído. En este contexto, la suplantación de identidad también juega un papel crucial, ya que los delincuentes pueden hacerse pasar por la persona afectada en múltiples plataformas o servicios, lo que agrava la situación.
Suplantación de identidad y daños a la reputación
La suplantación de identidad es otro riesgo importante al que se enfrentan los usuarios que han sufrido una filtración de datos. Con los datos personales obtenidos, los ciberdelincuentes pueden hacerse pasar por la víctima en diversos servicios en línea, como redes sociales, comercios, o incluso en plataformas profesionales. A través de esta una filtración de datos, además de causar daño a la reputación de la persona, estos delincuentes pueden utilizar la identidad robada para acceder a productos y servicios, realizar compras en línea o incluso cometer fraudes. Esto no solo tiene consecuencias financieras para la víctima, sino que también puede generar consecuencias a largo plazo en términos de credibilidad y confianza en el entorno digital.
Phishing y estafas con correos electrónicos o SMS fraudulentos
Una filtración de datos también puede aumentar el riesgo de ser víctima de estafas. Los ciberdelincuentes pueden utilizar los datos obtenidos para enviar correos electrónicos o mensajes de texto fraudulentos (phishing) a la víctima. Al conocer los servicios que utiliza la persona o los productos que ha comprado debido a la filtración de datos, pueden diseñar correos o mensajes SMS que parezcan auténticos y que inciten a la víctima a hacer clic en enlaces maliciosos o introducir información adicional como contraseñas o datos bancarios en páginas web fraudulentas.
Estos ataques son altamente efectivos, ya que se basan en la confianza que los usuarios tienen en las empresas con las que interactúan habitualmente. Los atacantes pueden incluso diseñar páginas web falsas que imitan perfectamente a los sitios legítimos, lo que hace aún más difícil detectarlos.
Acceso no autorizado a cuentas personales
Otro riesgo importante de una filtración de datos es el acceso no autorizado a las cuentas personales. Si las contraseñas de los usuarios se encuentran comprometidas debido a la filtración de datos, los ciberdelincuentes pueden intentar acceder a las cuentas bancarias, cuentas de correo electrónico o servicios de redes sociales de la víctima. Si los usuarios utilizan las mismas contraseñas en varios servicios, este riesgo se ve amplificado. Los delincuentes pueden aprovechar este acceso para realizar compras no autorizadas, obtener información personal adicional o incluso extorsionar a la víctima. Además, con el control de cuentas como el correo electrónico, los ciberdelincuentes pueden tomar el control de otras cuentas vinculadas, lo que amplía aún más el alcance de su ataque.
Venta de datos en la dark web
Otro problema grave relacionado con la filtración de datos es la venta de la información robada en mercados ilegales, como la dark web. Los ciberdelincuentes pueden vender la información personal obtenida de la filtración de datos a otros delincuentes o incluso utilizarla para llevar a cabo más ataques. Esto perpetúa el ciclo de fraude y aumenta las posibilidades de que la víctima sea atacada nuevamente. Además, el hecho de que los datos filtrados puedan circular por la dark web aumenta el riesgo de que otros delincuentes los utilicen para realizar otros tipos de fraudes o estafas.
Impacto emocional
Una filtración de datos no solo tienen consecuencias financieras y legales, sino que también pueden tener un impacto significativo en el bienestar emocional de la víctima. Saber que los datos personales han sido comprometidos puede generar una sensación de vulnerabilidad, ansiedad y estrés. Las personas afectadas por una filtración de datos pueden sentir que su privacidad ha sido invadida, lo que puede tener efectos directos en su bienestar psicológico. Además, el proceso de lidiar con las consecuencias de una filtración de datos puede ser emocionalmente agotador, ya que requiere tiempo, esfuerzo y recursos para resolver la situación.
Prevención y medidas de protección
Dado que los ciberataques basados en la filtración de datos se están convirtiendo en una amenaza cada vez más común, la prevención es clave para proteger la información personal. Afortunadamente, existen varias medidas que los usuarios pueden tomar para reducir el riesgo de ser víctimas de una filtración de datos:
– Autenticación en dos pasos (2FA): Una de las principales medidas de seguridad ante una filtración de datos es la activación de la autenticación en dos pasos (2FA). Esta capa adicional de seguridad requiere que el usuario proporcione dos formas de identificación (como una contraseña y un código enviado al móvil o una huella dactilar) para acceder a sus cuentas. Esto añade una barrera extra para los ciberdelincuentes, incluso si han obtenido la contraseña de la víctima. Activar 2FA en servicios como el correo electrónico, la banca en línea, las redes sociales y las plataformas de compras es una medida fundamental para proteger las cuentas más sensibles de una posible filtración de datos.
– Gestores de contraseñas: Los gestores de contraseñas son herramientas útiles contra una filtración de datos debido a que ayudan a los usuarios a generar contraseñas fuertes y únicas para cada cuenta, lo que reduce el riesgo de usar contraseñas débiles o repetidas. Estos gestores almacenan las contraseñas de forma segura y facilitan la tarea de mantenerlas actualizadas. Esto es especialmente importante porque los ciberdelincuentes suelen atacar las contraseñas más comunes o fácilmente adivinables.
– Antivirus y software de seguridad: Para proteger los dispositivos contra amenazas como malware, ransomware o virus que utilizados para la filtración de datos personales, es esencial tener un software de seguridad confiable y actualizado. Los antivirus ayudan a detectar y eliminar posibles amenazas, y un sistema de protección robusto puede evitar que el malware se instale en el dispositivo. Además, las actualizaciones periódicas del software aseguran que se esté protegido contra las vulnerabilidades más recientes y así evitar una filtración de datos.
– Revisión periódica de cuentas: Los usuarios deben revisar regularmente sus cuentas bancarias, tarjetas de crédito y servicios en línea en busca de actividades sospechosas. Muchas plataformas permiten ver el historial de acceso y las transacciones realizadas, lo que ayuda a detectar de inmediato cualquier actividad no autorizada. Además, configurar alertas de seguridad, como notificaciones de inicio de sesión o transacciones inusuales, puede proporcionar una capa extra de protección al permitir que los usuarios respondan rápidamente ante posibles fraudes derivados de una filtración de datos.
– Redes privadas virtuales (VPN): Cuando se accede a servicios bancarios o se realizan compras en línea desde redes públicas, como Wi-Fi en aeropuertos o cafeterías, el uso de una VPN es una forma eficaz de proteger los datos personales. Las VPN cifran la conexión a internet, lo que dificulta que los ciberdelincuentes intercepten la información que se transmite.
Acciones a tomar si ya has sido víctima de una filtración de datos
Si ya se ha producido una filtración de datos, es importante actuar de manera rápida y eficiente para mitigar el daño:
- Cambiar las contraseñas: La primera acción ante una filtración de datos debe ser cambiar las contraseñas de las cuentas afectadas y de cualquier otra cuenta que utilice contraseñas similares. Esto evitará que los ciberdelincuentes tengan acceso a más servicios. Usar un gestor de contraseñas puede facilitar este proceso y asegurar que las nuevas contraseñas sean seguras.
- Notificar al banco: Si se sospecha que se ha producido una filtración de datos bancarios, es crucial notificar al banco lo antes posible. Esto permitirá que la entidad tome las medidas necesarias, como bloquear las tarjetas comprometidas, realizar un seguimiento de las transacciones fraudulentas y proteger la cuenta.
- Derecho al olvido: En algunos casos, los usuarios pueden encontrar que su información personal está siendo utilizada de manera indebida en Internet. El «egosurfing» (búsqueda de tu propio nombre en Internet) es una herramienta útil para detectar esta información. Si encuentras datos que no deseas que estén disponibles públicamente, puedes solicitar el «derecho al olvido» a través de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), lo que puede llevar a la eliminación de esos datos de los motores de búsqueda o sitios web.
- Evitar el phishing: Después de una filtración de datos, es probable que los ciberdelincuentes intenten realizar ataques de phishing a través de correos electrónicos, mensajes de texto o llamadas telefónicas fraudulentas. No hagas clic en enlaces sospechosos ni respondas a mensajes de desconocidos. Verifica siempre la autenticidad de cualquier mensaje que te parezca sospechoso.
- Monitoreo continuo: Usar herramientas de monitoreo de crédito y servicios que alerten sobre cualquier actividad fraudulenta es esencial para detectar rápidamente cualquier intento de abuso de los datos personales. Además, algunas plataformas permiten realizar un seguimiento de los datos en la dark web, lo que ayuda a identificar posibles riesgos antes de que se conviertan en un problema mayor.
La importancia de las sanciones y el marco legal
En cuanto al marco legal y las sanciones por la filtración de datos personales, se ha observado un aumento significativo en las multas a las empresas por fallos de seguridad. En 2023, las sanciones impuestas por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) aumentaron en un 1.471%, lo que refleja el creciente compromiso de las autoridades por garantizar la protección de los datos personales. Esto debe generar una mayor presión sobre las empresas para mejorar sus sistemas de protección y para notificar una filtración de datos.
Sin embargo, aunque las sanciones han aumentado, sigue existiendo un sentimiento generalizado de que las empresas no están siendo suficientemente responsables en la protección de los datos de los usuarios. Las multas, aunque cuantiosas, no parecen ser suficientes para generar un cambio real en las prácticas de seguridad. Además, el sistema actual no resarce adecuadamente a los consumidores, que son los que realmente sufren las consecuencias de la filtración de datos.
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